05 mayo 2017

El efecto midas manuel Dorado Palabras en cadena


Manuel Dorado se autopublica. Es un dato importante. Es un dato que debo recalcar. Suelo leer autores indies. Y Manuel Dorado me ha sorprendido.



Me encuentro con un libro de argumento original, hasta a ahí todo bien, que Manuel gestiona con soltura. Imagina que tú fueses capaz de conseguir lo que quisieras solo por el hecho de desearlo… Suena bien, ¿verdad? Pues sigue leyendo que todavía hay más. Porque Dorado te plantea en su novela esa posibilidad. Así conoces a Miguel Le Fablec, un joven profesor universitario, que convierte en realidad todo lo que imagina; es el Efecto Midas (LINK). Él no es consciente de su poder, pero, ay, los que le rodean sí. O al menos eso creen. Nadie sabe que puede pasar con un poder como el de Miguel, y aun así, todos quien controlarlo.

No me podéis negar que el argumento es sorprendente. Lo es.
Y vamos con el famoso planteamiento, nudo y desenlace. Cuánto tiempo sin recordar que el relato se debe estructurar así. Y es que  en El efecto Midas vas a encontrar con un planteamiento brutal: el descubrimiento de ese extraño “superpoder”

“El sujeto Midas está condicionado por su propio poder”

Justo cuando una espera encontrarse un muerto o una novela romántica en los autores autopublicados le sale Manuel Dorado con esta curiosa novela de CiFi. Eso es  El efecto Midas, una historia de ciencia ficción.

El planteamiento es algo más denso que el resto del libro porque se encarga de  introducir al lector en el maravilloso mundo de los inflexores cuánticos (he adorado este concepto). Telequinesia, deseos cumplidos, telepatía. Todo queda explicado gracias a la ingeniosa teoría que el autor se saca de la manga quien, mostrando a su público su mejor magia, hace verosímil lo imposible.

Y yo que soy muy de ciencias dentro de las letras disfruto de lo que este autor indie me propone.
Nos vamos con el nudo y desenlace que son entretenimiento puro. No te da casi ni para pararte a pensar. Diversión continúa. Que en literatura no todo es llorar. Que no solo de narrativa vive el lector. Que me dan ganas de gritar: Olé Manuel Dorado, muchas gracias por hacerme disfrutar.

Mas no solamente disfruto leyendo.  Además pienso, recapacito. ¿Qué pasaría si hubieses humanos que poseyeran el EFECTO MIDAS? Seguramente todo sucediera tal y como Manuel lo cuenta. Aquí no te cuento más, tendrás que leerlo.
Por si fuera poco la edición es mucho más decente que mucho libro de editorial. Llamadme romántica si queréis, pero tocar ese papel suavito aún me emociona.

Una prosa directa. Giros inesperados. Un ritmo estudiado, (que poca importancia se le da al ritmo en la narración y cuánta tiene). Bien maquetado. Sin errores. La autopublicación también tiene cosas como esta. Están ahí. En las ferias independientes y librerías on-line. Y hay que darles una oportunidad para llevarte sorpresas tan gratas como la que yo me llevé.

El efecto midas manuel Dorado Palabras en cadena

Y si os he convencido y además queréis el libro firmado,  estáis de suerte: Manuel firmará Sábado y Domingo de 12-15 y de 17-21h en la carpa de Literania(LINK). 
No dudes. Ve.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es todo un mérito reunir ese cocktel y aventurarse al campo a través de la autoedición. Además es un humano fuera de lo común, solidario altruista y sencillo, como la belleza silvestre

Rita Piedrafita dijo...

:)))

Javier Márquez dijo...

Magnífica novela y excelente reseña. Enhorabuena. El libro me gustó tanto que le hice una canción... ;)

Rita Piedrafita dijo...

Mmmmm @javierMarquez podías pasar el link y la subimos junto a la reseña.! Guiño, guiño.