29 diciembre 2016




Barriguitas.
Recuerdo perfectamente el último día que la vi. Yo iba en el coche de papá, aquel del maletero tan grande. Ay, no sé si debería estar contando esto. Mamá se pondrá triste. Pero es que yo quiero mi Barriguitas. Iba en el coche de papá y jugaba con ella. Papá me la regaló. Una muñeca solo para mí, algo poco habitual en una casa con tantos niños. Pero esa era mía. Mi barriguitas japonesa, con esa carita algo amarilla y un pelo negro muy suave. Creo que no debería estar contado esto. Por favor, mamá, no llores. Jugaba en el coche. Debía subirla a casa, pero claro, entiéndeme, era mía, solo mía y en casa había tres niñas más para compartir juguetes, así que la dejé en el coche. En ese maldito coche, el 2424. Yo era una niña de 8 años, ¿Cómo iba a saber?

El 2424 era un coche familiar de los de antes. El lugar perfecto para esconderla. Claro que quería jugar con ella, ¿cómo puedes pensar que no? Pero papá volvería en NAVIDAD. Era menos de un mes de sacrificio. Mamá no, mamá. Lo siento. Es un relato más. Debo contarlo. Quiero mi barriguitas. Entiéndeme. Entiéndeme y perdóname.

Ahora pienso en ella a menudo. ¿Dónde estará? Tal vez alguien la recogió y otro niño jugó con ella. No lo sé. Nunca lo sabré, porque la niña que fui la abandonó en el 2424. El mismo 2424 que chocó. 
Por favor, mamá. Por favor te pido que dejes de llorar. Golpe. Vueltas. Gritos. Ambulancias. Mi muñeca. Papá. Sirenas. Hospital. Adiós, mamá, vuelve pronto. ¿Ha llamado mamá?¿Ha vuelto mamá? Navidad. Mamá no está. Ni papá. Ni la Barriguitas Japonesa. Es 29 de diciembre. Mamá ha vuelto. Papá nunca volverá.

No pensé en ella entonces. No recordé la muñeca hasta mucho después, cuando todo volvió a una normalidad encubierta. Ya nunca nada será igual. Éramos apenas unos niños pero lo sabíamos. Ahora somos esos niños que han crecido. Papá me llamaba Moñeta, le digo a mis hijos. Moñeta, su moñeta. ¿Verdad que lo recuerdas, mamá? Moñeta era su forma de decirme que parecía una muñequita. Su muñeca. Su moñeta. Entonces recuerdo a mi pequeña japonesa. Mi muñequita. Mi moñeta. La que se fue con papá en un coche de matrícula 2424. 

Maldito coche. Maldita carretera.
Devuélveme mi muñeca y todo lo que con ella te llevaste.
Es Navidad y quiero mi "Barriguitas".


4 comentarios:

Descubriendo Relatos dijo...

Menudo relato. Al principio me ha hecho sonreír. Mi hermana pequeña tenía toda una colección de Barriguitas. Pero me han conmovido las circunstancias que llevan a la pérdida de la muñeca. Debe ser que hoy estoy algo tierna porque un 29 de diciembre de hace dos años se me fue una persona muy querida. De todas maneras, me ha gustado mucho. Frases cortas, directas, impactantes.
También quería decirte que, ya que te ha hecho tanta gracia lo del book tag, si quieres y tienes menos de 200 seguidores, yo te puedo nominar. Ya me dirás.
Nos leemos. Un saludo

Rita Piedra dijo...

Pues genial, porque me ha gustado la entrada y tengo menooooos de 200 :)

Descubriendo Relatos dijo...

Hecho, ya estás nominada. Avísame cuando publiques el book tag, me gustará leerlo.
Un saludo

Rita Piedra dijo...

Perfecto. Lo hago simoued hoy y si no el martes que viene! Mil gracias.