21 noviembre 2016






Barbastro

Son las 10.30 de un miércoles de noviembre. Es el día. Es el miércoles que da el pistoletazo de salida de Congreso de Ebook 2016. Llego puntual para subir a saludar a mis compañeros de equipo. Este año estoy dentro y fuera, como los marineros, con el corazón en dos sitios.
Estoy dentro, aceptaron mi solicitud, supongo que como prescriptora de lecturas, ya que de eso se hablaba y mucho en esta edición, y estoy fuera con el equipo de Ronda Comunicación que nuevamente confía en mí.

Es difícil contar lo que supuso ese miércoles… Por fin podría “desvirtualizar” a gente con la que mantenía contacto a través de la red. Conversaciones con café, algo poco habitual para una persona que lleva el trabajo bloguero desde esta pequeña ciudad, Barbastro. Casi sin desplazamientos. Para mi es casi un mundo poder hablar con mis contactos sin necesidad de usar el email o el chat de Facebook.

Una marea de gente se acerca de repente a saludarme y descubro que hay mucha gente que me sigue por la red, siempre os lo digo y casi no me creéis, yo prescribo en la red. Este blog es tan solo la excusa perfecta para poder hacerlo.
Rosa, Álvaro, Elisa, Jose Miguel o Jonatán pasaron a formar parte de mi vida 1.0. Gente que era un proyecto o una página de lectura ahora tenía cara. Gente a la que seguía ayer por la red hoy son más cercano. Gente que no pudo estar y me mandaba un whatsapp. Hablábamos de metadatos y yo recibía infinitas muestras de cariño. ¡Qué paradoja!

Y llovían los contactos y los proyectos futuros en medio de las risas. Y conversaciones banales acaban en grandes ideas en común.
No podría decir qué fue lo mejor y lo peor de este Congreso del Libro Digital. Todo fue genial.

Los que me seguís sabéis que yo soy una chica de ciencias que se muere por las letras. Y sí, hay veces que siento que esto se me va de las manos, porque son muchas horas de mi tiempo libre las que dedico al fomento de la lectura. Y sí, hay veces que siento que necesito un descanso, pero entonces llega un congreso que tanto me da y me digo: Hay que seguir, Rita, hay que seguir adelante.
Podría contar cosas más técnicas ahora, pero eso ya lo he hecho en Ronda Somontano (http://www.rondasomontano.com/revista/110955/)

Así que permitidme dar las gracias a todas esas personas que me hicieron sentir una más esos dos días. Gracias. Y gracias, sobre todo, a Jose Luis Pano, de Ronda Somontano, por confiar ciegamente en mí. 


2 comentarios:

Jonatán Jiménez dijo...

Eres muy grande Rita...
Me encantaría que algún día vivieras de lo que realmente te apasiona y de lo que haces por "hobby". Seguro que en otro país, podrías hacerlo. Ojalá algún día aquí ;)

Rita Piedra dijo...

Jonatan, de momento me conformo con conocer a gente como tú.