25 noviembre 2016




Anoche soñé que me crecían setas en las manos... Y cada seta era un golpe.
Soñé con setas alargadas en mi mano derecha. Soñé con golpes eternos y lentos.

Soñé con pequeñas setas achatadas en mi mano izquierda... Golpes cortos, golpes fuertes.

Y las arrancaba con dolor, una a una, mientras lloraba con la impotencia de quien sabe que volverían a crecer.

Y crecían, crecían...

Crecían largas en mi mano derecha, crecían pequeñitas en mi mano izquierda.
Y yo lloraba de nuevo mientras tiraba de ellas, y miraba luego, ilusionada, mis manos limpias al terminar... Entonces sonreía, sólo un instante, consciente de que nacerían una y otra vez, una y otra vez...

Anoche soñé que decidía pedir ayuda. Y acudía resuelta. Ahora, mis manos de mujer estaban pulcras, estaban limpias. Y permanecían bonitas y suaves.

¡Y soñé que denunciaba! !Y temblaba, y lloraba, y tenía miedo!...Pero denunciaba.


Anoche soñé que me crecían setas en las manos...Y cada seta era un golpe.

 Rita Piedrafita 


2 comentarios:

Nieves Villalón dijo...

Los pelos de punta... Pero para reflexionar profundamente.

Rita Piedra dijo...

Muchas gracias Nieves :**
Tengo que decir que una amiga se asustó al leerlo
Y de eso se trata, de concieciar