09 octubre 2016

                      


Hoy navego entre dos aguas, lo reconozco, pero yo antes que bloguera soy lectora. 
Se va a hablar en el Congreso del Libro electrónico sobre las nuevas tendencias a la hora de escoger lecturas y yo, como lectora, pienso... He cambiado. Han cambiado muchos aspectos de mi vida de lector empedernido, pero sobre todo han cambiado mis hábitos.

¿De dónde sacaba mis primeras lecturas? 
Esa respuesta es muy fácil, de las bibliotecarias. De la casa de la cultura o del instituto, he sido ratilla de biblioteca desde niña, y ahí escogía mis libros dejándome aconsejar. En la Biblioteca Municipal de Puertollano no solo me recomendaban infinidad de libros bonitos sino que un grupo de niños preparábamos "La hora del cuento" con jornadas, ¡madre mía, en aquellos tiempos!, de animación a la lectura. Así que mis primeras lecturas iban de la estantería a casa y de casa a su estantería. Tengo que decir que en mi casa me compraron todas las lecturas que pedí. Importante. Importantísimo.
Pero luego creces, y la vida cambia y la tecnología nos invade, y ya vas a la biblioteca, claro que voy, sigo siento "ratilla" de biblioteca, pero ya con una nota en el móvil y un trozo de papel en el bolsillo que esconde un título previamente elegido. 

¿De dónde saco AHORA mis lecturas? 
De la red... Un vistazo rápido a las listas y mails de novedades de las editoriales. Un grupo de lectura en Facebook, una interacción con la gente que me lee y me comenta que ha leído, y de ahí nos vamos a otro libro para la lista. De Twitter... Mi Twitter tiene una lista de cuentas, (editoriales, escritores, lectores, blogueros), a los que me interesa leer. Y eso hago, dedicarles un tiempo al día. 
De Blogs, por supuesto. Ya sé que con determinados bloggers tengo mucha afinidad lectora, y les suelo hacer caso... También sé que con otros no tengo ninguna afinidad y también les suelo hacer caso ( en este caso para NO elegir mi próxima lectura). De goodreads o Librotea, sí, llamadme lo a, pero YO SÍ uso esas páginas a diario. Y cotilleo. Y me informo. Y sigo buscando afinidades.
De webs culturales, léase Babelia, ZendaLibros...
El caso es que creo que el 90% de los libros los escojo a través de Internet... 

Dos de mis libros cada mes sin embargo vienen escogidos por otros. Los de mis Tertulias Literarias. En la Tertulia Pedro I elegimos por turno. Así que son mis compañeras quienes deciden que leo. En la Tertulia de la Biblioteca de Barbastro es Borja, el coordinador, quien se encarga de la difícil faena. :) 

De ahí saco mis lecturas... Ahora ayúdame. ¿De dónde sacas tú tú próxima lectura? 


8 comentarios:

Elisabet Jiménez dijo...

Buenos días Rita, respecto a tu pregunta.... Mis lecturas vienen dadas la mayoría de las veces por las redes sociales, concretamente por blogs literarios como este, por compañeras de los diversos grupos de lectura, o las webs literarias a las que estoy suscrita.
Últimamente también me estoy dejando llevar mucho por los propios autores. El leer una entrevista o alguna publicación del autor me hace sumergirme en su obra y querer saber más.
Supongo que esto es debido al exceso de información a la que estamos sometidos.
Hay tanto y tan variado que llegas a la saturación y ante la misma, yo opto elegir con criterio. ¿Y el criterio cuál es? Pues, basándonos en el poco tiempo del que dispongo, voy a los valores seguros. De cada cinco libros: dos son de mi género literario o autor favorito, uno experimental o autor desconocido, uno clásico y otro didáctico
Luego, como ratona de biblioteca que también soy, pues me dejo llevar por las recomendaciones del bibliotecario.
Y por último, una tontería que me ha venido a la cabeza…. Y conservo vagos recuerdos de aquel señor trajeado que venía a la puerta de casa con la revista del Círculo de Lectores a comentarnos las novedades :-D

Rita Piedra dijo...

YO tambien empecé a leer con el círculo de lectores. Luego mamá abrió libreria y reconozco que leia los libros antes de venderlos... pido perdón :)=
Es verdad que hay un exceso de información y unmercado de libros saturado. se pueblicamucho más de lo que se vende y mucho más de lo que se lee...
Veamos por donde avanza la cosa :)

María Requena dijo...

De dónde?? Más bien diría ¿De dónde, no? jajajaja Me apunto libros de todas partes,pero investigo las críticas sobre ellos y luego elijo... Si no es un sin vivir. Yo sigo perteneciendo a Círculo de lectores, qué le voy a hacer. Pero sobre todo me dejo "llevar" por los amigos apasionados lectores de intereses afines; ellos son los que me suelen descubrir sus joyitas particulares y son los que más me han abierto los ojos, literariamente hablando.
Un besazo!!

Rita Piedra dijo...

María, en realidad estoy viendo que todos actuamos un poco igual. La res gana por goleada, pero seguimos sacando lecturas de amigos con lecturas afines y apuntando libros hasta en la palma de la mano :)

Héctor López dijo...

Sí, la red nos fagocita en todos los sentidos, incluso a estos viejos amantes del libro como objeto que sentimos la inexcusable necesidad de poseerlo. Incluso a aquellos que aún somos torpes y nos cuest readaptarnos, que llevamos toda la vida readaptándonos a un ritmo que no es propio de nuestra vida.
Y, en la medida que aún quedan, seguimos recogiendo sugerencias y recomendaciones de quienes a nuestro alrededor aún leen, pues conocer a una persona, saber de sus gustos y criterios, nos proporciona un mínimo de seguridad, una pequeña garantía de acierto o, cuando menos, otra escusa para horas de conversación.
Con todo, se impone el medio digital. Claramente.
Un saludo de @yatengounaedad

Rita Piedra dijo...

Muchas gracias Héctor, por tu comentario. Hoy publiqué que la red, si la organizas bien, es una enorme prescriptora. Es verdad que nos hemos tenido que adaptar a un medio que n es el nuestro, y que yo, que tanto cariño me dieron en las bibliotecas, echo un poco de menos ese contacto cuando saco mi papelito con el libro anotado... pero hay que sobrevivir :)

Agata Vehi dijo...

Yo he de reconocer que ya no voy nunca a la biblioteca y pocas veces entro en librerías a "cotillear", como hacía siempre años atrás. Pero vivo en un pueblo aislado en la montaña en el que no hay ni siquiera tiendas, ni bar.. Sólo casas, hórreos y animales y praos. De modo que, como por fortuna Internet llega a casa (lento, pero llega) saco el 99% de mis lecturas de la red: páginas como Zendalibros, Librotea, Qué leer, Penguin Random House..; blogs como Palabras en cadena, El cobijo de una desalmada, blogs de escritores que leen mucho y recomiendan lecturas (algunos los utilizo también para saber qué NO leer), los propios autores con los que charlo y me recomiendan a otros y me descubren auténticas joyas y charlas con lectores en las que nos recomendamos mutuamente lecturas.
Los libros que adquiero para estudiar los investigo gracias a mis compañeros de trabajo (médicos y enfermeros) y a un prestigioso médico que tiene una página en Internet.
Así, grosso modo, obtengo mis lecturas.
El 1% restante es el que dedico a entrar en alguna librería, algún día que puedo salir de la consulta, y le pregunto a la librera, a quien conozco de hace muchos años.
Gracias por preguntar, Rita, un besín.

Rita Piedra dijo...

Gracias Agatha!!! Viniendo de ti, investigaré los blogs que me dices :)