25 diciembre 2015

¿Quién no ha oído hablar de Canción de Navidad? ¿Quién no ha visto alguna vez una película o una obra de teatro de esta historia?
Pequeños y mayores hemos oído hablar de Scrooge, ese hombre avaro y gruñón que odia la Navidad protestándole a todo aquel que la celebra, al que en Nochebuena se le aparece el espectro de su socio, Marley, fallecido siete años atrás, anunciándole que recibirá la visita de tres fantasmas: los espíritus de las navidades pasadas, presentes y futuras. ¿Serán estas extrañas visitas capaces de hacerle ver la Navidad y la vida de otra forma?
Un viaje irreal a través de las navidades de varias familias en las que Dickens nos mezcla la ilusión con lo sobrenatural, haciendo de este pequeño pero inmenso libro una joya imprescindible de la literatura navideña.
Los personajes de Dickens y sus escenarios son tan reales que mientras lees esta narración pareces sentada en una vieja butaca de teatro, atenta a todo lo que pasa en el escenario. Crea el autor un cuento que te ilusiona, poco a poco, al mismo tiempo que el protagonista. Recorres la ciudad de noche, con frío, casi sin ver por la capa de niebla, agarrada a las vestiduras semitransparentes de los espíritus.
La Navidad es magia, es amor y brindis, es compartir y familia y alegría. La navidad es solidaría y repleta de fuerza. Y Charles Dickens nos la muestra con sus letras.
Hagamos una cosa; olvidemos esta Navidad el DVD y sentémonos con nuestros hijos a leer este cuento en voz alta. Dejemos que ellos mismos imaginen como quieren que sea su Fantasma de las navidades presentes. Compartamos con ellos algo importante… Nuestro tiempo, nuestra voz, nuestras lecturas. Leamos con los niños, porque a veces, un buen libro compartido, es el mejor regalo que les podemos ofrecer.
Feliz Navidad, queridos lectores. 



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2 comentarios:

Carmelo Beltran Martinez dijo...

Este libro me encanta, casi todos los años lo releo, pero como soy un rebelde lo suelo hacer en verano... y así impregnarme del espíritu navideño.

Rita Piedra dijo...

En verano? Jajajaj Carmelo, da gusto leerlo en cualquier momento. Pero a mi me gusta releer siempre algo navideño en Navidad. Soy una clásica. :)