14 agosto 2014


                                     


Premio Goncourt y fenómeno literario en Francia. 

Estas palabras deberían venir asociadas a grandes novelas, casi obras maestras. Esta novela no lo es.
 
¿Qué nos cuenta esta novela? Noviembre de 1918, el teniente d’Aulnay-Pradelle buscando la gloria y olvidando la pena, ordena una absurda ofensiva que cambiará la vida de los soldados Albert Maillard y Édouard. Édouard, rico, Albert pobre...Édouard, con la cara desfigurada, se niega a reencontrarse con su padre  y su hermana y Albert le ayuda. Esa el la historia de "Nos vemos allá arriba", una historia de "amistad por deuda", me salvaste la vida y te la entrego, casi parece decirnos. 

Es una novela bien escrita, decente, entretenida, ligeramente original, y con un fondo que engancha. 
La lees con gusto, no voy a decir que no, porque sabe el autor contar historias y muestra unos personajes peculiares, sobre todo los dos protagonistas, aunque alguno no te acabas de creer. 

Es un libro bien hecho en contra de la guerra y de los negocios que tras ella se crean, ampliando la crítica una sociedad clasista y homofoba, pero tiene sus carencias, hechos que poco tienen que ver con el argumento, sucesos que quedan en el aire, y sobre todo una galería de personajes típica tópica, chico rico, chico pobre, papa que no acepta, criada guapa, y niña sufridora siempre dispuesta a ayudar. 

Una se espera una narrativa más cuidada de un Premio Goncourt, quizá más conmovedora por el tema tratado, comenzamos en los último días de la Primera Guerra Mundial; una espera también poder sacar algún fragmento de un autor con dicho premio, y no, no hay mucho para subrayar así que me quedo con la primera frase de la obra:

"Todos los que pensaban que aquella guerra acabaría pronto habían muerto hacía mucho tiempo. Precisamente a causa de la guerra"

Al final te queda la sensación es de que los premios franceses ya no son lo que era. 


0 comentarios: